La Santa Madre Iglesia ha instituido en honor de todos los Santos y Mártires la celebración de la memoria de los que ya se han adelantado y que tuvieron una vida de santidad, con el fin de compensar cualquier falta a las fiestas de los santos durante el año por parte de los fieles.
Se considera que los Santos canonizados por la Iglesia son varios millares, así mismo se cree que existe una cantidad inmensa de santos que aún no han sido canonizados y que ya están gozando delante de la presencia de Dios en el cielo, a Ellos especialmente se ha dedicado la fiesta del 1 de noviembre, por haber tratado en esta vida que su propia existencia fuera lo más agradable posible a Nuestro Señor.
En este 1 de noviembre, aprovechemos para rezar por ellos y por nosotros en la Santa Misa y luego vayamos al cementerio donde yacen los restos de nuestros seres queridos y amigos para recordarles y honrar su memoria.
